Ciencias naturales y experimentales: Propiedades específicas de la materia

Las propiedades específicas de la materia son aquellas que diferencian un cuerpo de otro. Se agrupan en:

Propiedades físicas: son aquellas que definen la estructura medible y visible del objeto. Por lo tanto, se pueden cuantificar utilizando herramientas o identificar a través de nuestros sentidos. Algunos ejemplos de propiedades físicas son:

El olor: cada sustancia tiene mayor o menor capacidad de emanar partículas gaseosas, y cada una provoca una sensación distinta en nuestro sentido del olfato.
El sabor: similar al caso del olor, una sustancia determinada provocará una sensación única en nuestro sentido del gusto.
La textura: dependiendo de la sustancia, la textura puede ser lisa, rugosa, áspera o suave.
El estado físico: según las condiciones de temperatura, presión y el tipo de materia, el cuerpo podrá hallarse en estado sólido, líquido, gaseoso o plasmático.
La densidad: es una propiedad que depende de cuánta masa tiene un cuerpo en un volumen específico. Mientras más masa haya en un mismo volumen, más denso será el cuerpo.
La viscosidad: indica la resistencia en la fluidez del líquido. Es decir, si es muy viscoso, será más difícil desplazar las partículas del cuerpo aplicando fuerzas externas. Si es poco viscoso, será muy fácil desplazarlas.

Propiedades químicas: son las propiedades que cada sustancia tiene con respecto a otras con la habilidad de crear sustancias nuevas. Algunas propiedades químicas son:
La combustibilidad: es la capacidad de una sustancia en producir energía en forma de calor o luz en presencia de oxígeno.
La oxidación: es una propiedad que determina cuán fácil es que la materia pierda electrones.
La reactividad o reactividad química: es la capacidad de un cuerpo en reaccionar con otras sustancias. Una sustancia altamente reactiva reaccionará fácilmente con otras sustancias.