Ética y valores: Emociones básicas

Las emociones básicas son sentimientos que todos experimentamos y que nos ayudan a entender lo que pasa dentro de nosotros. 

1. Felicidad: Es sentirse contento y alegre, como cuando juegas con tu juguete favorito o estás con tus amigos.

2. Tristeza: Es sentirse sad y lloroso, como cuando pierdes algo importante o te sientes solo.

3. Miedo: Es sentirse asustado o nervioso, como cuando hay un ruido fuerte o estás en un lugar desconocido.

4. Ira: Es sentirse enojado o frustrado, como cuando alguien te quita un juguete o no te dejan hacer algo que quieres.

5. Sorpresa: Es sentirse asombrado o impresionado, como cuando ves algo nuevo y emocionante.

6. Disgusto: Es sentirse asqueado o desagradable, como cuando comes algo que no te gusta.

Recuerda que todas las emociones son normales y es importante expresarlas de manera saludable. ¡Es genial poder reconocer y entender nuestras emociones!


¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EXPRESAR LAS EMOCIONES?
Expresar las emociones nos permite liberar la tensión emocional acumulada, lo que puede ser beneficioso para nuestro bienestar físico y mental. Por el contrario, mantener nuestras emociones reprimidas puede provocar estrés y ansiedad, lo que a su vez puede aumentar el riesgo de enfermedades físicas y mentales a largo plazo. Además, expresar las emociones nos permite comunicarnos de manera efectiva con los demás, lo que puede mejorar nuestras relaciones personales y profesionales.

¿CÓMO EXPRESAR LAS EMOCIONES DE MANERA EFECTIVA?
1. Identificar Nuestras Emociones antes de Expresarlas
Antes de poder expresar las emociones, es importante identificarlas. Es necesario tomarnos el tiempo para reflexionar sobre lo que estamos sintiendo y por qué. ¿Estoy triste, enojado, feliz, frustrado? Al entender las emociones podremos comunicarlas con mayor claridad.
2. Elegir el Momento Adecuado
Cuando decidimos dar a conocer nuestras emociones tenemos que elegir el momento adecuado. Tratar de encontrar un momento en el que los involucrados estén disponibles y sin distracciones.
Por ejemplo, si tenemos un enojo con nuestro amigo, no podemos estar ahí esperándolo a que llegue donde nosotros para conversar. Tenemos que hacer el ejercicio de ponernos en los zapatos del otro y pensar cuándo puede estar más receptivo a una conversación y, por sobretodo, hacerlo en un lugar cómodo y seguro para hablar.
3. Usar un Lenguaje Claro y Directo al Expresar las Emociones
Cuando expresamos las emociones debemos ser claros y directos. Por ejemplo, «yo me enojo cuando…» en vez de «tú me haces enojar cuando…». Este punto es fundamental si no quieres activar el mecanismo de defensa en la otra persona. También tenemos que evitar el lenguaje vago o ambiguo. Cuanto más claro podamos ser, más fácil será para la otra persona entender lo que estamos sintiendo.
4. Escuchar Activamente
La comunicación emocional es un proceso bidireccional. Escuchar activamente a la otra persona y tratar de entender su perspectiva. No interrumpir ni minimizar los sentimientos del otro y valorar sus emociones tanto como las nuestras.
Expresar las emociones a través del arte
Las artes, y en especial las artes visuales, el arte dramático, la escritura, la pintura y la danza son terapéuticas porque nos ayudan a expresar nuestras emociones. Porque ayudan al desarrollo personal y emocional de las personas.
La psicología del color consiste en utilizar los colores para cambiar un estado de ánimo o conducta, ya que los colores ejercen un poder sobre las emociones. Pueden ayudar a calmar a los niños, a concentrarse, o incluso, les dan un chute de energía. Por ejemplo, aunque parezca extraño, el blanco se considera el color más beneficioso para su creatividad, mientras que el rojo les aporta vitalidad.
El amarillo es el color del optimismo y de la concentración de los niños;
el azul es el de la serenidad y la paz;
el verde, el equilibrio y la calma;
el naranja, el que fomenta la comunicación; y
el morado o púrpura, el que estimula la intuición. 

Expresar las emociones a través del deporte
El ejercicio físico es un medio privilegiado para el fortalecimiento de emociones positivas, así como la gestión y evitación de emociones negativas (Bilbao, 2013). Las  emociones  positivas aparecen  ya  que la práctica  de  actividad física  provoca  que se segreguen  hormonas  que nos  hacen  sentir  bien  como la  endorfina,  la serotonina  o  la dopamina. Las personas activas tienen más energía y mayor bienestar psicológico (Molina-García, Castillo y Queralt, 2011). Con relación a  las emociones  negativas, el ejercicio físico es  catártico y  reduce el estrés. También sirve para bloquear los pensamientos negativos, ya que practicar un deporte o un baile exige al cerebro una atención total y las hormonas del bienestar superarán a las que generan malestar.