El uso excesivo de los dispositivos tecnológicos puede causar sobrepeso, insomnio, adicciones, dolores musculares en el cuello o las manos, lecciones en la columna y otras afectaciones a la salud; por ejemplo, la fatiga ocular es la consecuencia más clara de todo el tiempo que pasamos con la vista fija en una pantalla, puede presentarse con vista borrosa, dolor de espalda y el cuello o la cabeza y tener los ojos rojos.
¿Cómo cuidarte?
- No pases más de dos horas frente a dispositivos y pantallas.
- No uses las pantallas de ningún dispositivo encendidas en la oscuridad.
- Los dispositivos deben estar por debajo de tu vista, no por encima.
- Mantén una postura ergonómico cuando estés sentando frente a dispositivos como el computador o el televisor.
- Realiza pausas activas cada media hora, como de levantarte y caminar.
- Cuando vayas a descansar procura no tener dispositivo cercas.
- Aprovecha todos los momentos de calidad que tengas en tu vida en donde no necesites de la tecnología.
Investiga en casa:
¿Qué es nomofobia?
¿Qué es ergonomía?
Límites y restricciones para el uso de la tecnología
Cada niño y niña es un ciudadano digital pues cuenta con tecnología accesible ya sea en casa, la escuela o en otro lugar de la ciudad, esto implica tener en cuenta una serie de cuidados para prevenir situaciones peligrosas:
- Proteger los datos privados como el lugar donde vivo, estudio y con quién me mantengo, además de las contraseñas de las redes sociales que frecuento.
- Estar seguro online, es decir visitar páginas apropiadas y seguras para mi edad, no hablar con personas extrañas así tengan fotos e imágenes que no sean familiares y mantener informados a los adultos responsables sobre lo que hago.
- Respetarme y respetar a los demás, frente a lo que publico, escribo o comento en la red.
- En el colegio, usar los dispositivos tecnológicos para la educación.
- Equilibrar el tiempo de uso de los medios tecnológicos y otras actividades motrices y cognitivas, como jugar, ordenar o estudiar.
- Luchar contra el ciberbullying y acudir a un adulto en caso de que lo padezca.